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  • Renato Sáenz

Tridimensionalidades

Actualizado: 22 oct 2021

La formación en arquitectura por su carácter multidisciplinar desarrolla la imaginación y a su vez abre puertas a muchas posibilidades para desempeñarse dentro de la sociedad.

El proceso de crear objetos arquitectónicos es de naturaleza tridimensional y una de las maneras de ensayar su composición es por medio de la realización de maquetas o modelos.

Las herramientas informáticas de dibujo y modelado tridimensional han tendido, en algunas escuelas de arquitectura (quizás la mayoría), a desplazar esta práctica, y esto tiene evidentes repercusiones en el resultado de los productos finales.

El acto de tomar los materiales físicamente para ensamblar un modelo y tener acceso a visualizar dicho objeto desde múltiples puntos de vista de manera simultánea es un acto poético en sí mismo. Es tanto visual como táctil, sensorial, olfativo y que casi involucra el sentido del gusto.

En mi actual búsqueda por llenar los vacíos no satisfechos en mi paso por la universidad de arquitectura, por razones no sólo académicas (calidad de centros de estudio) sino personales (etapas de vida, inmadurez, rebeldía, etc.), y a esa búsqueda aunada mi reciente investigación propositiva como artista visual (pintor). He descubierto de manera muy natural en mis adentros la necesidad de retomar estas construcciones tridimensionales. Como una extensión de mi práctica pictórica, casi como un paso natural de la bidimensional a la tridimensión y viceversa en un continuum retroalimentativo.

Al pensar en esculpir viene a la mente la frase del padre de la arquitectura moderna:

L'architecture est le jeu savant, correct et magnifique, de formes assemblées dans la lumière.” "La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz (…)" Le Corbusier (1920)

Pequeña escultura por Renato Sáenz 2021

Me interesa esta cualidad intrínseca cambiante y efímera de los objetos a la luz, la intervención del artista creador en su acomodo para otorgar esa cualidad innombrable (de la que hablara Christopher Alexander en su libro "The Timeless Way of Building"), esa poética de lo material, su vida y su cualidad espiritual.

Es un proceso de descubrimiento y reconciliación con los materiales, leer entre líneas para crear algo significativo, e involucra la intuición para así discriminar cuales sirven y cuáles no, asombrarse de cuando dejan de ser basura y se convierten en oro.

Las cualidades y características únicas propias (olor, textura, peso, suavidad/dureza); su durabilidad o vida a lo largo de los años, un tema primordial en arquitectura y que siempre intimida, saber cuáles materiales utilizar para que tengan la longevidad esperada por los clientes o usuarios finales, partiendo del hecho que todo se corroe y destruye eventualmente en el mundo físico.

Debería haber un grado de aceptación del hecho del envejecimiento de los materiales (así cómo de nuestros cuerpos físicos) y por tanto incorporar dentro de las obras esa cualidad efímera que nos acompaña perenemente en el mundo de los objetos tangibles.



En todo caso quizás lo que mas importa en la obra de arte es su impacto para el consumidor o usuario de esta en el tiempo, y que aporte benéfico le pueda otorgar a su vida en términos espirituales, estéticos, anímicos emocionales etc… en otras palabras se trata de objetos finitos que pueden tener una energía y significado trascendental infinito o que reside en el mundo de las ideas (platónico).

En el entendido de que, al igual que nuestros cuerpos físicos, la obra morirá eventualmente en este plano material más quizás su alma permanecerá inmortal en nuestras conciencias.


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