Proceso Creativo

El deseo de libertad es el detonante para la creación.

El ciclo de vida, muerte y reencarnación puede ser reconciliado. Acortando la cuerda del péndulo oscilante de la dualidad, fluyendo con la música de la vida para regresar a casa.

En el proceso, sólo encontrando un nuevo lenguaje, a través del arte, es posible seguir llevando a cabo tan magna y noble tarea, la reconciliación de opuestos. Sus tentáculos me ayudan a alcanzar todos los rincones de la existencia, levantar las piedras más pesadas para llevar ahí luz donde se requiera, observar los nuevos florecimientos fractales e infinitos. Son mucho más grandes de lo que yo puedo imaginar, me superan en potencialidad.

Meditación, serenidad, paz, comunicación interior, sensación de unicidad.

Aceptación de todo lo que surge en el proceso de enfrentarse con la obra, en un acto que culmina en reconciliación, paz.

Hasta en los más oscuros y recónditos lugares renace nueva vida, que es lo que abunda siempre, sin tiempo, sin principio ni final.